Lasso rompe otra promesa de campaña: suben los impuestos

La reforma tributaria propuesta por el Gobierno en la práctica aumenta el impuesto a la renta y crea otros tributos de carácter excepcionales.

La sesión del pleno de la Asamblea el pasado 28 de diciembre donde se abordó la reforma tributaria del Gobierno.

Lejos quedaron los días en que Guillermo Lasso era candidato a la Presidencia de la República. Cuando lo era hizo muchas promesas y una de ellas fue reducir impuestos porque aseguraba que el correísmo había implantado demasiados. Y según él, eso lastraba la actividad económica del país.

Ya en el cargo, tras casi diez años de campaña, Lasso hizo lo contrario a lo que ofertó: subió impuestos ante el silencio de los talibanes económicos que lo rodean y la complicidad/ingenuidad del correísmo.

En enero de este mismo año Lasso ofreció eliminar los siguientes impuestos:

  • Impuesto a la salida de divisas 
  • Impuesto a consumos especiales 
  • Impuesto al valor agregado para artículos de primera necesidad 
  • Impuesto a activos en el exterior
  • Impuesto a la renta sobre herencias, legados y donaciones.

Hasta notarizó esta lista, para reforzar la credibilidad de su propuesta. Pero Lasso ha demostrado que es mentiroso, incluso sobre el papel como lo demuestran los activos que ha ocultado en su declaración juramentada de bienes.

Después, hasta prometió eliminar el impuesto al 2% sobre los ingresos netos de todo aquel que tenga RUC. 

Hoy eso es letra muerta, como tantas cosas en la política ecuatoriana. Lasso promulgó su reforma tributaria (una exigencia del FMI), al considerar que la Asamblea no se pronunció así que aplicó el ministerio de la ley,

Así el Gobierno en la práctica eleva el impuesto a la renta al bajar la base imponible y deducibles, mantiene el impuesto al 2% para los “microempresarios” y solamente elimina el tributo a las herencias, que beneficia enormemente a su familia. Al igual que permitir repatriar capitales con la garantía de que no haya investigación alguna.

Durante las últimas horas mucho se ha hablado sobre el rol de UNES y su nefasta abstención que ha permitido esta hecatombe económica. Pero obviar el papel de Lasso en este paquetazo sería también ingenuo. Es él quien firmó la ley y es él quien ha incumplido su palabra y ofertas electorales.

Llori se presta para el juego

Y lo hizo con la complicidad de la presidenta de la Asamblea, Guadalupe Llori, quien envío un reporte sobre lo actuado por el Legislativo el pasado viernes sin que conste la negativa al informe de mayoría. De esta manera le da fundamentos jurídicos al Gobierno para activar el ministerio de la ley.

El ala de Pachakutik leal con la Conaie ya ha anunciado un proyecto de derogatoria de la ley. Pero su éxito parece ahora imposible, primero porque requiere que Llori lo ponga en el orden del día y que la comisión legislativa que lo reciba lo tramite.

De igual manera esa iniciativa legal, si es aprobada, pasa al Ejecutivo, que bien podría vetarlo. El otro camino es acudir a la Corte Constitucional en base al debate impulsado por el correísmo: que la ley sí se negó y que Lasso se ha arrogado funciones al promulgarla.

Desde el mismo viernes era un hecho que esto iba a ocurrir. Si de enmendar errores se trataba, el bloque legislativo de UNES debió trabajar todo el fin de semana, día y noche, para presentar esta misma semana el proyecto de ley derogatoria y la demanda ante la Corte Constitucional.

Pero en todo caso, las navidades ecuatorianas no se habrían arruinado si UNES hubiera votado con inteligencia y sin sectarismos. 

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