La zona de la Bahía de Guayaquil hierve

El eterno conflicto entre vendedores formales e informales se reactiva en diciembre por la temporada navideña y en esta ocasión interviene un juez.

Una manifestación de vendedores formales de la Bahía de respaldo al Municipio de Guayaquil.

Es el cuento de nunca acabar. Cada diciembre estallan enfrentamientos en la zona de la Bahía, en Guayaquil, entre comerciantes formales e informales. Mientras el Municipio trata de imponer el orden bajo su propia doctrina.

Los formales aseguran que ellos pagan impuestos y acusan a los informales de competencia desleal. Estos últimos alegan su derecho al trabajo y que son personas de escasos recursos.

La zona es objeto de un operativo permanente desde el pasado agosto cuando el Municipio de Guayaquil anunció el despeje de vías y aceras que habían sido ocupadas por los vendedores informales.

Esa fue la reacción municipal a una protesta inédita realizada por los vendedores formales que acusaron de corrupción a elementos de la Policía Metropolitana. Según ellos, estos cobraban a los informales a cambio de hacerse de la vista gorda.

El Municipio cesó a más de 50 agentes metropolitanos e inició el operativo de control. Los formales respaldaron la medida porque aseguran que sus ventas aumentaron y la seguridad también.

Los informales protagonizaron dos marchas de protesta. Se reunieron con Gustavo Zúñiga, director de Mercados del Municipio, en busca de puestos. Y ahora el conflicto se judicializó.

Judicialización del conflicto

Los comerciantes informales interpusieron una acción de protección contra el Municipio por una supuesta violación a su derecho al trabajo. El pasado viernes el juez Geovanny Suárez emitió medidas cautelares a favor de los demandantes y ordenó al Municipio evitar operativos en la calle Coronel, que es donde quieren asentarse los informales.

El sábado esa misma calle amaneció tomada por agentes metropolitanos, funcionarios de las direcciones de Mercados, Vía Pública y Justicia y Vigilancia, además de personal médico, fumigadores y maquinaria de la Vía Pública. Hubo conatos de enfrentamientos que no pasaron a menores. 

La alcaldesa Cynthia Viteri aduce que esas medidas cautelares son inconstitucionales puesto que interfieren en las competencias exclusivas del Municipio para regular el uso del suelo.

Pero esa zona y el centro hierve, no solo por la temporada navideña sino por la permanente tensión entre las partes. Este martes será la audiencia donde se decidirá el destino de la acción de protección, que cuenta con el patrocinio de la exdefensora del Pueblo subrogante, Zaida Rovira.

Este eterno conflicto guayaquileño se ve agudizado por la pandemia, la crisis económica y la migración venezolana. El desempleo se extiende por la ciudad lo que empuja a la ciudadanía a la informalidad. 

Y ahora aparece un juez que pretende fungir como alcalde, mientras un grupo de informales busca de manera desesperada la forma de ganarse la vida. Sin políticas sociales amplias, por parte del Gobierno, la situación en Guayaquil seguirá agravándose. 

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