Asamblea Nacional se rinde ante Guillermo Lasso

La partición del bloque legislativo de Pachakutik permitió que no se apruebe el informe sobre los Pandora Papers redactado por una comisión legislativa que preside el movimiento indígena.

José Cabascango
El presidente de la Comisión de Garantías Constitucionales, José Cabascango, no contó con el apoyo de todos sus compañeros de Pachakutik.

El presidente Guillermo Lasso es un sobreviviente. Así lo demuestra la última semana que incluyó la aprobación de su reforma tributaria, tal cual la propuso y su salvación ante una eventual destitución por el escándalo de los Pandora Papers.

En el primer caso, el gobierno contó con la abstención de UNES. Mientras que en la segunda votación, le valió la partición del bloque legislativo de Pachakutik, cuya mayoría adoptó una posición alineada al oficialismo.

Cuando estalló el escándalo de los Pandora Papers, la Asamblea, con una rotunda mayoría, aprobó que sea la comisión de Garantías Constitucionales la que investigue el caso. Las preguntas clave era si el presidente tiene o no bienes en paraísos fiscales lo que lo inhabilitaría para ocupar el cargo o si mintió en su declaración juramentada de bienes, lo que implica la comisión de un delito.

Pese al bloqueo de las principales entidades a cargo del asunto como Superintendencia de Bancos, Servicio de Rentas Internas o Contraloría, la comisión aprobó un informe que señala que Lasso tiene bienes en paraísos fiscales, lo que es un secreto a voces en la política ecuatoriana. Por eso el documento menciona la frase conmoción interna, que es una causal para invocar la muerte cruzada desde el legislativo.

La Comisión de Garantías Constitucionales está conformada mayoritariamente por legisladores de UNES y Pachakutik, que supuestamente son la oposición dura al Gobierno. Incluso el presidente de la mesa legislativa, José Cabascango, milita en el movimiento indígena.

Solo hubo votos para un exhorto

Pero tan pronto como se aprobó el informe aparecieron asambleístas díscolos de Pachakutik que denunciaron supuestas irregularidades en la redacción del documento. Y esa versión sirvió para que la Fiscalía inicie una indagación previa contra los fiscalizadores del Presidente.

Pese a ello Pachakutik emitió una resolución en la que respaldaba el informe de la comisión de Garantías Constitucionales. Pero eso solo quedó en un mero enunciado.

Este miércoles fue la hora de la verdad. La coordinadora de la bancada de UNES, Paola Cabezas, presentó una moción para iniciar un proceso de destitución de Lasso y no hubo votos.

De nada sirvió el pronunciamiento de la Conaie, a la que supuestamente se debe Pachakutik, para que acentúe la fiscalización contra Lasso.

La Asamblea convirtió la fiscalización a Lasso en un saludo a la bandera. Aprobó un exhorto para que el Presidente acuda al Pleno y ofrezca explicaciones sobre sus inversiones en paraísos fiscales. Por supuesto, Lasso no está obligado a ir y probablemente no lo hará puesto que ya se rehusó a hacer lo propio ante la comisión de Garantías Constitucionales.

La crisis de la oposición

Así, Lasso cierra el año con una vuelta de tuerca. Pasó de liderar un gobierno clínicamente muerto a recuperar oxígeno porque se aprobó su reforma tributaria y se salvó de la destitución. 

Lo peor es que eso lo consigue gracias a los que supuestamente son la oposición más radical al neoliberalismo que representa Lasso: UNES y Pachakutik. Por si fuera poco, la Contraloría emitió un informe eximiendo de toda culpa al Presidente. Y así el escándalo de los Pandora Papers en Ecuador ha quedado impune. 

Lo ocurrido en las últimas dos semanas mete de lleno en una grave crisis de representación a la oposición ecuatoriana. Porque los ciudadanos que se oponen a Lasso y sus medidas neoliberales se han quedado sin representación política en el Parlamento. 

La Asamblea es ahora el Congreso de los 90 donde prima el pacto y el reparto. UNES, el bloque mayoritario, vota sin coherencia y lógica. Y Pachakutik, la segunda bancada, está partida y su ala más numerosa responde a los intereses del Gobierno. 

Supuestamente la izquierda es mayoría en la Asamblea de Ecuador. Parece todo lo contrario pues sus votaciones han oxigenado al gobierno de Lasso, que ahora mira con mucho optimismo el inicio de 2022.

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